Cuando DJI presentó su serie Lito el 23 de abril de 2026, la pregunta que se hacían la mayoría de los pilotos no era si estos aparatos iban a ser buenos, sino más bien por qué el fabricante chino lanzaba dos drones prácticamente idénticos el mismo día. El DJI Lito 1 y el DJI Lito X1 De hecho, comparten la misma célula, el mismo peso de despegue —por debajo de los 250 gramos—, la misma motorización y el mismo sistema de transmisión. Sobre el papel, solo los diferencian unos pocos milímetros en la diagonal del sensor y un sensor LiDAR frontal. En la práctica, tras pasar varias semanas volando con ambas máquinas una al lado de la otra —junto al mar, en el bosque, en zonas periurbanas y al atardecer, cuando la luz va decayendo—, podemos afirmar que la diferencia de comportamiento es mucho más marcada de lo que sugiere la ficha técnica.
El objetivo de este artículo es ofrecerte toda la información concreta necesaria para decidirte entre ambos dispositivos, sin exagerar las ventajas del modelo más caro ni menospreciar injustamente al más asequible. Por supuesto, abordaremos la calidad de imagen y la autonomía, pero también nos detendremos en aspectos que las pruebas generales tratan con demasiada rapidez y que, sin embargo, constituyen el núcleo de nuestra actividad en Reparation-drone.com: la fiabilidad mecánica, la disponibilidad de piezas de recambio, el coste real de una avería y las precauciones que hay que tomar para que tu inversión dure más de una temporada.
Una plataforma común: lo que realmente comparten las dos Lito
Antes de detallar las diferencias entre estos dos drones, hay que destacar lo mucho que tienen en común, ya que esa base compartida condiciona en gran medida la experiencia de vuelo. Ambos aparatos se basan en una estructura plegable idéntica en sus líneas generales, que mide 183 × 251 × 79 mm una vez desplegada y se pliega hasta alcanzar un volumen de aproximadamente 144 × 94 × 62 mm en el caso del X1, y unos milímetros más de longitud en el caso del Lito 1. En la práctica, ambos drones caben en un bolsillo de chaqueta algo espacioso, y el pack Fly More se puede transportar sin dificultad en una mochila fotográfica convencional.
El peso al despegue anunciado es de 249 gramos en la configuración estándar, con un peso máximo al despegue de 340 gramos, lo que deja margen para filtros y accesorios ligeros. Esta cifra de 249 gramos no es en absoluto insignificante: sitúa a ambos aparatos por debajo del umbral reglamentario europeo que condiciona el acceso a la subcategoría A1 sin formación teórica previa, un punto sobre el que volveremos con más detalle.
En cuanto a las prestaciones de vuelo puras, los dos Lito están exactamente a la par. La velocidad horizontal máxima alcanza los 18 m/s en modo Sport, frente a los 12 m/s en modo Normal y en seguimiento de sujeto, mientras que las velocidades de ascenso y descenso oscilan entre los 3 m/s en modo Cine y los 7 m/s en modo Sport. La resistencia al viento anunciada es de 10,7 m/s, es decir, unos 38,5 km/h, lo que corresponde a un viento de fuerza 5 en la escala de Beaufort. Durante nuestras salidas con viento fuerte en la costa, ambos drones mantuvieron efectivamente su posición, pero observamos, al igual que otros probadores, que la estabilidad de la imagen se deteriora notablemente antes de que la máquina pierda realmente el control: la estructura oscila, el estabilizador de la góndola funciona sin descanso y las tomas en traslación resultan difíciles de aprovechar. También hay que tener en cuenta que un vuelo con viento fuerte reduce considerablemente la autonomía, ya que los motores están compensando constantemente.
Otro punto en común muy apreciable es que el nivel sonoro se mantiene por debajo de los 70 dB durante el vuelo, lo que hace que estos aparatos sean mucho más discretos que un dron de 900 gramos y facilita la realización de tomas en entornos sensibles. Por último, ninguno de los dos modelos cuenta con un índice de protección IP: la humedad, la niebla y las salpicaduras de agua siguen siendo enemigos que hay que tomarse en serio, y DJI recomienda expresamente no volar bajo la lluvia ni cuando la visibilidad es inferior a 100 metros.
El sensor: el verdadero punto de inflexión entre los dos modelos
Es aquí donde radica la diferencia fundamental, y también es el criterio que debería determinar tu elección. El DJI Lito 1 incorpora un sensor CMOS de 1/2 pulgada con una resolución de 48 megapíxeles, combinado con una óptica equivalente a 26,2 mm con una apertura de f/1,8 y un campo de visión de 79°. Por su parte, el DJI Lito X1 cuenta con un sensor CMOS de 1/1,3 pulgadas, también de 48 megapíxeles, acoplado a un objetivo equivalente a 24 mm con una apertura de f/1,7 y un campo de visión de 82,1°. La diferencia de diagonal puede parecer mínima al leerla en una ficha técnica, pero supone una superficie fotosensible notablemente mayor, lo que se traduce en fotodiodos más grandes y una mayor capacidad para captar la luz.
Hay un detalle que a menudo pasa desapercibido y que, sin embargo, merece que nos detengamos en él: el rango de enfoque. La Lito X1 dispone de un enfoque ajustable desde 1 metro hasta el infinito, mientras que la Lito 1 se conforma con una óptica cuyo rango de nitidez comienza a partir de los 4 metros. En las tomas aéreas clásicas realizadas a treinta metros del suelo, esta limitación pasa totalmente desapercibida. En cambio, en cuanto se intenta trabajar cerca de un sujeto, filmar un detalle arquitectónico con un acercamiento lento o realizar un plano de apertura a ras de la vegetación del primer plano, el Lito 1 muestra sus límites, mientras que el X1 conserva una nitidez nítida. Es precisamente el tipo de diferencia que no se aprecia durante un primer vuelo de prueba, pero que resulta frustrante tras unas semanas de práctica.
A plena luz del día, en buenas condiciones de iluminación, la diferencia entre los dos sensores sigue siendo moderada y el Lito 1 ofrece imágenes totalmente convincentes, con una colorimetría agradable y un balance de blancos fiel. Nuestros archivos sin procesar incluso mostraron una reproducción de los tonos ligeramente más neutra en la Lito 1 que en algunos ejemplares de la X1 de las primeras series, cuyo resultado tendía un poco hacia el verde antes de las actualizaciones de firmware. La jerarquía se invierte claramente en cuanto disminuye la luz: al atardecer, en el sotobosque o en escenas nocturnas urbanas, el grano se vuelve dominante en el Lito 1 a sensibilidades elevadas, mientras que el X1 conserva una imagen aprovechable. No obstante, hay que ser realistas, ya que ninguno de estos dos sensores puede competir con los drones que cuentan con un sensor de 1 pulgada: el X1 es mejor que el Lito 1 con poca luz, pero eso no lo convierte en una herramienta para reportajes nocturnos.
D-Log M, HDR y flujos de vídeo: lo que aporta la X1 en la posproducción
Más allá de la superficie del sensor, la DJI Lito X1 destaca por su perfil colorimétrico D-Log M grabado en 10 bits, del que carece la Lito 1, que se limita a un perfil estándar de 8 bits. Esta diferencia suele reducirse a un argumento de marketing, lo cual es un error de apreciación. El D-Log M no mejora mágicamente las imágenes nada más salir de la tarjeta; de hecho, produce material en bruto apagado y con poco contraste que es imprescindible etalonar. Lo que ofrece es un margen de maniobra: DJI anuncia hasta catorce diafragmas de rango dinámico en grabación HDR con la X1, lo que permite recuperar un cielo ligeramente sobreexpuesto o abrir las sombras en un bosque sin que aparezcan bandas antiestéticas en los degradados. En la Lito 1, una luz alta quemada se pierde definitivamente.
En concreto, si entregas tus vídeos a clientes, si integras tus tomas aéreas en un montaje grabado con otra cámara que hay que calibrar cromáticamente, o si simplemente sueles editar tus imágenes en DaVinci Resolve o Premiere Pro, la X1 es la única opción coherente. Si publicas directamente en las redes sociales, como mucho tras un rápido paso por la aplicación DJI Fly o por un programa de edición móvil, el D-Log M seguirá siendo una función que nunca activarás, y la Lito 1 te vendrá de perlas.
En cuanto a la resolución y la velocidad de fotogramas, ambos modelos están más igualados de lo que parece. Ambos graban en 4K a hasta 60 fotogramas por segundo y ofrecen un modo de cámara lenta en 4K a 100 fotogramas por segundo, así como un modo vertical en 2,7K pensado para las redes sociales. La X1 añade la grabación HDR en 4K/60 y lleva la cámara lenta en Full HD hasta las 200 imágenes por segundo, frente a las 100 de la Lito 1. Ambos dispositivos graban en MP4 con los códecs H.264 y H.265, y cuentan con un zoom digital de hasta 3x en 4K y 4x en Full HD, cuyo uso debe ser ocasional, ya que se trata de un recorte y no de un verdadero zoom óptico.
Una precisión importante sobre el formato vertical: la plataforma de tres ejes, que ofrece un rango de inclinación de -90° a +40° y un ángulo de balanceo de ±49°, no gira mecánicamente 90 grados como en algunos modelos de gama más alta de la marca. Por lo tanto, el modo vertical se basa en un recorte del sensor, lo que explica que la resolución sea de 2,7K en lugar de 4K. Para su uso en Instagram o TikTok, esto sigue siendo más que suficiente, pero es importante tenerlo en cuenta antes de la compra si el formato vertical es tu principal formato de producción.
Tabla comparativa de las características esenciales
| Características | DJI Lito 1 | DJI Lito X1 |
|---|---|---|
| Sensor | CMOS de 1/2″, 48 Mpx | CMOS de 1/1,3″, 48 Mpx |
| Óptica | 26,2 mm (equivalente), f/1,8, 79° | 24 mm (equivalente), f/1,7, 82,1° |
| Aclaración | 4 m hasta el infinito | 1 m hasta el infinito |
| Foto máxima | 8000 × 6000 píxeles | 8064 × 6048 píxeles |
| Vídeo | 4K/60, 4K/100, FHD/100, 2,7K vertical | 4K/60 HDR, 4K/100, FHD/200, 2,7K vertical |
| Perfil colorimétrico | Estándar de 8 bits | Estándar + D-Log M de 10 bits |
| Detección de obstáculos | Visión monocular omnidireccional | Visión omnidireccional + LiDAR frontal |
| Almacenamiento interno | Ninguna (se requiere una tarjeta microSD) | 42 GB + microSD |
| Vuelo por puntos de referencia | No | Sí |
| Batería estándar | 2590 mAh | 2788 mAh |
| Batería Plus | No disponible | Sí (4680 mAh, batería Combo Plus) |
| Autonomía anunciada | 36 min | 36 min (52 min con la batería Plus) |
| Peso al despegue | 249 g | 249 g (más de 250 g con la batería Plus) |
| Transmisión | DJI O4, 8 km CE | DJI O4, 8 km CE |
| Precio orientativo en Francia | A partir de 339 € | A partir de 419 € |
Detección de obstáculos: el LiDAR frontal marca la diferencia en condiciones difíciles
Ambos dispositivos cuentan con un sistema de detección de obstáculos omnidireccional basado en sensores de visión monoculares que cubren la parte delantera, la parte trasera, los laterales, la parte superior y la inferior del dispositivo, con un alcance de detección frontal de entre 0,5 y 20 metros. En este aspecto, el Lito 1 ya supera con creces lo que ofrecía el modelo básico del fabricante hace tan solo dos años, y esta cobertura completa supone una tranquilizadora red de seguridad para un piloto principiante.
Sin embargo, el DJI Lito X1 incorpora un sensor LiDAR orientado hacia delante, con un campo de medición de 80° en el plano vertical y de 60° en el plano horizontal, capaz de medir con precisión distancias entre 0,5 y 10 metros. El interés de esta tecnología no radica en el alcance, que sigue siendo inferior al de los sensores de visión, sino en su independencia respecto a la luz ambiental. Los sistemas puramente ópticos dejan de funcionar de forma fiable por debajo de un determinado nivel de iluminación, mientras que el LiDAR emite su propia señal.
Esta diferencia se aprecia de forma muy concreta sobre el terreno. Durante el seguimiento de un sujeto al final del día por un sendero forestal, el X1 sorteó ramas y troncos con una fluidez notable, mientras que el Lito 1 se mostraba más vacilante, frenando antes o interrumpiendo el seguimiento sin más. Si sueles volar durante la «hora azul», realizar seguimientos de BTT o de trail bajo la cubierta vegetal, o simplemente volar en entornos con obstáculos, esta ventaja por sí sola justifica buena parte de la diferencia de precio. Cabe precisar, no obstante, que ambos drones comparten los mismos modos inteligentes en el resto de funciones: FocusTrack y ActiveTrack hasta 12 m/s, QuickShots, MasterShots, Hyperlapse y panorámicas. Solo el vuelo por puntos de paso, el modo Waypoint, sigue siendo una exclusividad del X1, lo cual es importante para los pilotos que realizan seguimientos de obras o tomas repetibles de forma idéntica a lo largo del tiempo.
Autonomía: la gran diferencia entre los 36 minutos anunciados y la realidad sobre el terreno
DJI anuncia una autonomía máxima de vuelo de 36 minutos para ambos modelos con su batería estándar, de 2590 mAh para el Lito 1 y de 2788 mAh para el Lito X1, respectivamente. Hay que recordar qué significa este valor: se mide en vuelo estacionario, sin viento, en condiciones de laboratorio, e incluye toda la carga útil hasta que se detiene. De hecho, el propio fabricante indica un valor de uso habitual claramente inferior, en torno a los 23 minutos.
Nuestras mediciones confirman este segundo valor mucho más que el primero. En vuelo mixto, con desplazamientos, algunas aceleraciones en modo Sport y un retorno al punto de despegue activado cuando quedaban 20 % de batería, obtuvimos entre 23 y 25 minutos de autonomía útil, lo que coincide con las mediciones publicadas por las principales pruebas independientes. Es una autonomía aceptable para esta categoría, pero obliga a llevar al menos dos baterías adicionales si sales a explorar durante medio día. El pack Fly More deja de ser, por tanto, una comodidad para convertirse en una necesidad, sobre todo teniendo en cuenta que la estación de recarga incluida recarga una batería en unos 45 minutos y las tres baterías en menos de una hora y media, frente a los aproximadamente 73 minutos que tarda la recarga directamente en el aparato.
El DJI Lito X1 cuenta con una ventaja adicional gracias a la batería Intelligent Flight Battery Plus de 4680 mAh, incluida en el pack Fly More Combo Plus y con una autonomía máxima anunciada de 52 minutos, lo que supone unos 37 minutos de uso real. La distancia máxima de vuelo aumenta así de 21 a 32 kilómetros. DJI no ofrece esta batería para el Lito 1, lo que constituye una diferencia estructural y no una simple elección de gama. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta batería de mayor densidad hace que el aparato supere el umbral de los 250 gramos, lo que conlleva consecuencias normativas directas que detallamos más adelante. Se trata, por tanto, de un compromiso asumido entre autonomía y flexibilidad de uso, y no de una ventaja sin contrapartida.
Transmisión O4, autonomía y comportamiento en entorno urbano
Los dos modelos Lito incorporan la cuarta generación del sistema OcuSync de la marca, con una transmisión de vídeo de 1080p a 60 fotogramas por segundo, una latencia de unos 120 milisegundos y un alcance máximo teórico de 8 kilómetros en la configuración europea CE, frente a los 15 kilómetros en los mercados regulados por las normas FCC o IC. Estas cifras corresponden a condiciones de cielo despejado, sin obstáculos ni contaminación electromagnética, y sería absurdo esperar alcanzarlas durante un vuelo convencional, sobre todo teniendo en cuenta que la normativa exige mantener el dron a la vista.
Lo que realmente importa es la estabilidad de la conexión a distancias razonables, y en este aspecto el comportamiento de ambos aparatos es idéntico y tranquilizador. La señal se mantiene limpia, la latencia permite un control preciso y la transmisión de vídeo conserva una definición suficiente para encuadrar correctamente. Sin embargo, hemos observado interrupciones cuando el dron pasa detrás de un edificio o de una masa vegetal densa, lo cual no es nada anormal, pero nos recuerda que ningún sistema de transmisión sustituye al contacto visual. Además, la conexión admite descargas de archivos de hasta 10 MB/s, mientras que la función QuickTransfer con Wi-Fi 6 permite transferir las tomas a un smartphone a una velocidad de hasta 50 MB/s.
Almacenamiento y flujo de trabajo: una ventaja práctica subestimada del X1
El DJI Lito X1 cuenta con 42 GB de memoria interna, complementados con una ranura microSD que admite tarjetas de hasta 1 TB. El Lito 1 no dispone de memoria interna, por lo que es obligatorio utilizar una tarjeta de memoria; de lo contrario, no es posible realizar ninguna grabación. Sobre el papel, la diferencia parece insignificante, dado lo asequibles que se han vuelto las tarjetas microSD. En la práctica, cualquier piloto con un poco de experiencia ya se ha encontrado con esta situación: llegar a un lugar después de una hora de viaje y descubrir que la tarjeta se ha quedado en el lector, en el escritorio. Los 42 GB de la X1 suponen un margen de seguridad que ha salvado más de una sesión y que, además, permiten seguir grabando cuando una tarjeta se llena o falla.
Vale la pena destacar este punto porque ilustra una lógica más general: el X1 no es solo un Lito 1 con un sensor mejor, sino que es un aparato diseñado para un uso más intensivo, en el que se multiplican los vuelos y no nos podemos permitir volver con las manos vacías.
Mandos a distancia, packs y precios observados en Francia
Los dos drones son compatibles con el mando a distancia DJI RC-N3, que utiliza tu smartphone como pantalla, y con el DJI RC 2, que cuenta con una pantalla integrada que evita tener que usar el móvil. Nuestra recomendación es la misma desde hace años: si tu presupuesto lo permite, el mando a distancia con pantalla integrada transforma la experiencia, reduce el tiempo de puesta en marcha, elimina los problemas de notificaciones inoportunas y de sobrecalentamiento del móvil a pleno sol, y reduce automáticamente el riesgo de un manejo descuidado en el momento del despegue.
En el mercado francés, el DJI Lito 1 se vende a partir de 339 euros en su versión básica, y por unos 479 euros en su pack Fly More con el RC-N3. Por su parte, el DJI Lito X1 tiene un precio inicial de unos 419 euros, alcanza casi los 579 euros en el Fly More con el RC-N3, llega a los 679 euros en el Fly More con el RC 2 y culmina en torno a los 759 euros para el Fly More Combo Plus, que incluye el RC 2 y la batería de larga duración. Estos precios varían considerablemente según los distribuidores y los periodos promocionales, y los precios anunciados en el lanzamiento en otros mercados europeos eran ligeramente inferiores, por lo que conviene considerarlos a título orientativo.
Cabe mencionar un dato de contexto: la serie Lito no se distribuye oficialmente en Estados Unidos debido a las restricciones a la importación que entraron en vigor a finales de 2025. Esta situación no afecta directamente a los compradores europeos, pero explica la disponibilidad irregular de algunas referencias en los mercados internacionales y debe incitar a la prudencia ante ofertas transfronterizas demasiado atractivas, que plantean problemas de garantía y de conformidad.
Normativa europea: un detalle que puede salir caro
En su configuración estándar, ambos aparatos entran en la clase C0 según la normativa europea, ya que no superan el umbral de los 250 gramos. Esta clasificación permite volar en la subcategoría A1 sin necesidad de formación teórica obligatoria, bastando con la simple lectura del manual del fabricante. Sin embargo, hay que tener cuidado con una confusión muy extendida: la ausencia de examen no significa que no haya trámites. En cuanto una aeronave lleva a bordo una cámara capaz de capturar datos personales, el registro del operador sigue siendo obligatorio; en Francia, a través del portal AlphaTango. También se aplican las normas de sobrevuelo, de distancia con respecto a las personas y la prohibición de volar sobre concentraciones de personas, al igual que las zonas de exclusión aérea.
La situación cambia en cuanto se instala la batería Plus en el DJI Lito X1. El aparato supera entonces los 250 gramos y pasa a la clase C1, lo que obliga al piloto a realizar la formación en línea y a superar el examen A1/A3, además de restringir la posibilidad de sobrevolar a personas no implicadas. En otras palabras, la configuración que ofrece mayor autonomía es también la que impone más restricciones legales. Por lo tanto, recomendamos considerar la batería Plus como un accesorio para misiones, reservado para vuelos en zonas despejadas donde prima la autonomía, más que como la batería de uso diario. Dado que estas normas cambian con frecuencia, es aconsejable consultar las disposiciones vigentes en la DGAC antes de cualquier salida.
Fiabilidad, mantenimiento y facilidad de reparación: lo que observamos en el taller
Este es el aspecto que las pruebas convencionales nunca abordan y, sin embargo, es el que determina el coste real de propiedad de un dron a lo largo de tres o cuatro años. Los dos Lito comparten una arquitectura mecánica común, lo cual es una excelente noticia en lo que respecta al mantenimiento: los puntos débiles y los procedimientos de intervención son idénticos, y gran parte de las piezas estructurales son comunes a ambos modelos.
El primer aspecto a tener en cuenta, al igual que en todos los drones plegables ligeros, es el conjunto de la plataforma y la cámara. Este subconjunto está suspendido mediante amortiguadores flexibles y conectado a la placa principal mediante un cable plano extremadamente fino. Es la primera pieza en sufrir las consecuencias de un aterrizaje brusco, un vuelco durante el despegue en terreno blando o, más sencillamente, un almacenamiento realizado sin haber colocado la cubierta protectora de la plataforma. Nunca nos cansaremos de repetirlo: esta cubierta no es un embalaje, sino una pieza de sujeción que inmoviliza la góndola durante el transporte. De hecho, DJI lo recuerda explícitamente en su guía de primer uso. Un conjunto óptico completo supone un gasto de unos 160 euros, mientras que un subconjunto de la plataforma con su motor de cabeceo ronda los 44 euros: la diferencia entre ambos suele deberse únicamente a la forma de guardarlo.
El segundo problema habitual tiene que ver con los brazos y las bisagras. En un dispositivo tan ligero, basta con un golpe lateral contra una rama o una pared para agrietar la carcasa de un brazo o provocar holgura en la articulación, lo que a su vez se traduce en vibraciones parásitas visibles en la imagen. Las carcasas de los brazos originales se pueden sustituir por unos veinte euros, un brazo motorizado completo cuesta unos 65 euros y el motor solo ronda los 25 euros. La sustitución de un motor sigue siendo una operación al alcance de cualquier aficionado al bricolaje que trabaje con cuidado y disponga de un soldador de precisión, pero requiere un reequilibrado riguroso y una prueba de vibraciones antes de volver a ponerlo en funcionamiento.
El tercer aspecto a tener en cuenta son los sensores de visión, de los que depende por completo el sistema de evitación de obstáculos. Estos módulos, disponibles por unos 32 euros la unidad, son sensibles a los arañazos y a la suciedad. Basta con que la lente de un sensor inferior se ensucie con tierra tras un aterrizaje en un campo para provocar desviaciones en el posicionamiento durante el vuelo estacionario, un fallo que a menudo se interpreta erróneamente como un fallo del GPS. Una limpieza suave con un paño de microfibra antes de cada vuelo evita muchas consultas innecesarias. En el Lito X1, la ventana del LiDAR frontal requiere la misma atención.
Por último, la cuestión de las baterías merece una atención especial. DJI recomienda recargar completamente las baterías y el mando a distancia cada tres meses en caso de almacenamiento prolongado, y esta recomendación dista mucho de ser teórica: la mayoría de las baterías que nos llegan hinchadas o que no aceptan la carga han pasado todo un invierno descargadas en un armario. También hay que señalar que el Lito X1 admite un rango de temperatura de uso que va de -10 a 40 °C, mientras que el Lito 1 está diseñado para un rango más restringido que comienza a partir de los 5 °C. Si vuelas habitualmente en la montaña o en invierno, esta diferencia no es insignificante y juega a favor del X1.
En cuanto al seguro, DJI Care Refresh sigue siendo una buena opción para estos dispositivos. El coste es de unos cuarenta euros por un año de cobertura para el Lito X1, con dos sustituciones incluidas durante el primer año, una franquicia de unos 36 euros por daños materiales y de unos 146 euros en caso de pérdida. La activación debe realizarse en las 48 horas siguientes al primer encendido, un plazo que muchos pilotos descubren demasiado tarde. Si lo comparamos con el precio de una cámara o de una reparación estructural, este contrato sale a cuenta desde el primer incidente grave, sin que ello exima de pilotar con precaución ni de recurrir a la reparación en caso de averías menores, que suelen ser mucho menos costosas que una sustitución sujeta a franquicia.
Entonces, ¿DJI Lito 1 o DJI Lito X1?
Tras estas semanas de vuelo, nuestra opinión es matizada, pero clara. El DJI Lito 1 es un excelente primer dron, y hay que decirlo sin reservas. Vuela exactamente igual que su hermano mayor, ofrece la misma seguridad gracias a su detección omnidireccional, captura imágenes en 4K perfectamente utilizables con buena luz, y su precio de 339 euros lo hace accesible para pilotos que no están seguros de seguir más allá de la primera temporada. Ya sea para grabar unas vacaciones, alimentar una cuenta de viajes en las redes sociales o iniciarse en el pilotaje sin gastar una fortuna, cumple con creces su cometido.
El DJI Lito X1 está dirigido a un tipo de piloto diferente, y la diferencia de ochenta euros en el precio de salida es, en nuestra opinión, una de las mejores inversiones de la gama actual. El sensor más grande, el enfoque cercano, el D-Log M de 10 bits, la grabación HDR, el LiDAR frontal, la memoria interna, el modo Waypoint y el rango de temperatura ampliado no son una mera acumulación de datos en una ficha técnica: son situaciones concretas en las que el Lito 1 te dirá que no y el X1 te dirá que sí. Si ya has pilotado, si calibras tus imágenes, si vuelas fuera de las horas más favorables o si tienes en mente cualquier uso profesional, la cuestión ni siquiera se plantea.
Queda un tercer caso que sería deshonesto pasar por alto. Si tu prioridad absoluta es la calidad fotográfica y tu presupuesto te permite llegar a la gama alta, los modelos del fabricante con sensores de mayor tamaño siguen teniendo una clara ventaja, sobre todo en cuanto a rango dinámico y gestión de escenas con mucho contraste. La serie Lito nunca ha pretendido sustituirlos: democratiza un nivel de equipamiento que, hasta hace poco, aún estaba reservado a las gamas intermedias, y eso es precisamente lo que la hace un éxito.
Preguntas frecuentes
¿Tienen la misma autonomía el DJI Lito 1 y el DJI Lito X1?
Sí, en su configuración estándar. Ambos dispositivos tienen una autonomía anunciada de 36 minutos como máximo y, en la práctica, ofrecen entre 23 y 25 minutos de vuelo útil, dependiendo de las condiciones. Solo el Lito X1 puede equiparse con la batería Plus de 4680 mAh, que eleva la autonomía anunciada a 52 minutos, a cambio de superar el límite de los 250 gramos y pasar a la clase C1.
¿Se necesita formación para pilotar un DJI Lito?
En su configuración estándar de 249 gramos, ambos drones pertenecen a la clase C0 y no requieren un examen teórico previo. No obstante, sigue siendo obligatorio registrarse como operador, ya que estos aparatos llevan una cámara incorporada. Por el contrario, la instalación de la batería Plus en el Lito X1 exige la formación y el examen A1/A3.
¿Se justifica la diferencia de precio entre ambos modelos?
Se justifica plenamente siempre y cuando se aproveche realmente todo lo que ofrece el X1: el D-Log M, el HDR, el rendimiento en condiciones de poca luz, el LiDAR para el seguimiento en entornos con obstáculos y la memoria interna. Para un uso exclusivamente diurno y destinado a las redes sociales, la diferencia de precio se justifica menos y el Lito 1 es la opción más racional.
¿Se pueden reparar estos drones en caso de avería?
Sí, y ese es uno de sus puntos fuertes. Las piezas estructurales, los motores, los brazos, las carcasas, los sensores de visión y los conjuntos de la plataforma están disponibles por separado a precios razonables, lo que permite, en la gran mayoría de los casos, reparar el aparato en lugar de sustituirlo. Por lo tanto, una góndola rota o un brazo agrietado no suponen el fin de un Lito, siempre que se intervenga con las piezas y las herramientas adecuadas.
¿Se puede grabar en vertical con las Lito?
Ambos modelos ofrecen un modo vertical en 2,7K, que se consigue mediante un recorte del sensor y no mediante la rotación mecánica de la plataforma giratoria. La calidad es bastante buena para su difusión en las redes sociales, pero no es comparable a una verdadera grabación vertical en alta definición.
